Sus muros de piedra, que datan de principios del siglo XIV, y su ventana gótica con arco apuntado y pilastras originales conectan directamente con la historia del edificio. Junto a la ventana se conserva un festejador de piedra, un elemento característico de las construcciones medievales, integrado en el propio muro y pensado como lugar de encuentro y conversación.
La estancia se completa con una cama king size, que aporta el máximo confort en un entorno donde el pasado y el presente conviven en equilibrio. Un espacio único donde la arquitectura medieval forma parte de la experiencia.
Superficie: 27 m2 | Capacidad: 2 personas